audrey-hepburn-reads

Eso te digo.

Sí, a ti.

Por decirme cosas como: la escritura de Helena es deliciosa. O los relatos de este libro son como las ondas que se forman en el agua cuando la tocas con la yema de un dedo. su forma de escribir es tan personal y maravillosa que resulta un regalo para los sentidos. O incluso esto: leerla es un disfrute comparable a leer a Angeles Mastretta, Gioconda Belli o Marcela Serrano. 

Habéis llegado a decirme: Helena Lago crea una preciosa historia de amor que te va enredando lentamente. Sin darte cuenta acabas atrapada entre las dos protagonistas deseando lo que ellas desean y sintiendo lo que ellas sienten.

Encontré también a alguien que comentó: Nunca hubiera imaginado que las palabras podían expresar tanta belleza.

Creo que no eres (sí, tú) consciente de lo mucho que pueden llegar a emocionarme tus palabras, respetuosas, entrañables, dulces… Que cuando consulto, de vez en cuando, tus opiniones en Amazon, me tiemblan un poco las rodillas, y pienso ¿habrá gustado?

Y quiero.

Quiero que me leas.

Exactamente tú.

Y que te sigan gustando mis historias, todas esas que hay detrás de mí.

Así que gracias, pero gracias a ti, por leerme.

Anuncios