Esta canción me hace llorar. Ha llegado a mí muy recientemente a través de mi hermana pequeña.

Hoy la puse en el coche a toda voz. Hacía sol pero me sentía infinitamente triste, de estas veces que haces un esfuerzo por nadar hacia arriba pero no sabes con certeza si vas a poder hacerlo. El caso es que en ese momento se me ocurrió algo: dedicar esta canción a todas esas mujeres que por alguna razón se sienten reflejadas en la letra de este tema.

A menudo, el tipo de vida que llevamos (eso de volar a toda velocidad y cumplir con una lista interminable de obligaciones) nos impide ver con claridad qué falla aquí dentro o ahí fuera, qué nos está afectando, cómo podemos solucionarlo. Cada día puedo cruzarme con dos o tres miradas de ese tipo, de esas que dicen tengo el corazón temblándome en la garganta pero qué más da si no tengo tiempo de pensar en ello. 

A todas las que se reflejan hoy y ahora (puede que mañana o dentro de media hora ya no os sintáis desdichadas o perdidas) de este modo: vamos a volar. Como dice la canción.

Para vosotras.

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